La madera tiene apellido

Ramón, el visionario

Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga Zubillaga

Eran épocas de herramientas manuales y nobles maderas macizas (roble eslavonia, cedro paraguayo) que se desembarcaban en el antiguo puerto de Mar del Plata y se transportaban en carretones hasta el taller. Fue en el año 1891 cuando Ramón Zubillaga instaló su taller de carpintería en La Rioja al 2100 (hoy centro), Mar del Plata. En aquel primer edificio comenzó a elaborar en forma artesanal, carpintería para importantísimos y típicos chalets marplatenses.

Aquel visionario llegado a temprana edad de Euskadi , San Sebastián, aprendió el oficio de carpintero y creció con la ilusión de trabajar la madera toda su vida. Lo que nunca supo fue hasta dónde sus sueños se hacen realidad.